ORTOPEDIA,GRAN RENTABILIDAD EN POCO ESPACIO

Ortopedia, gran rentabilidad en poco espacio

Ampliar la cartera de servicios de la farmacia se postula como una de las soluciones para mejorar sus resultados económicos. El farmacéutico cuenta con una ventaja a su favor, su margen de beneficio y que no hay que exponerlos.

A nivel profesional existen diferentes titulaciones de post grado a nivel nacional, que permiten realizar la actividad de la ortopedia de una forma legal, pudiendo dispensar a la Seguridad Social y fabricar productos a medida. En este sentido los colegios deberían continuar con el reciclaje y la puesta al día en este campo de la formación de forma que así se podría cerrar el circulo de una formación inicial y de un reciclaje permanente. La estadística de cursos organizados por las diferentes vocalías de ortopedia es baja con respecto a otras vocalías y muy baja con respecto a las posibilidades que la ortopedia ofrece al farmacéutico.

A nivel comercial, la ortopedia en la oficina de farmacia, ofrece un campo casi ilimitado:

– El paciente encamado.

– El paciente que presenta patologías osteo-musculares.

– El que precisa ortesis para la práctica deportiva , vida laboral o vida diaria.

– El paciente con patología vascular.

– El candidato a ayudas técnicas.

– El de la tercera edad.

– El alérgico.

– El concepto preventivo de lesiones.

Casi todos ellos pasan por la farmacia; por tanto, ¿qué debe hacer el farmacéutico? Pues nada más y nada menos que ofrecer y dar a conocer el servicio de ortopedia y, sobre todo, no esperar la demanda sino generar la oferta, actitud poco habitual en el colectivo.

Aprovechar el espacio

A todo esto se le une la muy poca inversión, que precisa la ortopedia, sin duda muy inferior al stock, por ejemplo, de productos de dermofarmacia. Un problema puede ser el volumen de exposición de determinados productos de ortopedia. La tecnología informática y de imagen de que disponemos en estos momentos puede ser una solución alternativa, para facilitar la visión sin necesidad de exposición.

La venta y adaptación de productos de ortopedia gira en torno a la utilización de la consulta, con lo que al producto se le da automáticamente el sobrevalor añadido, de la actuación profesional.

Esta gestión influye directamente en el margen del que se dispone en el producto de ortopedia, que es muy superior al habitual en las farmacias.

A lo anteriormente expuesto sobre bajo stock y margen comercial, se le debe dar complemento con un producto de alta calidad y de efectividad terapéutica; la realidad es que hemos que valorar mucho este producto porque es competitivo.

Distintas posibilidades

Este tipo de productos suele encontrarse fuera de los canales farmacéuticos mayoristas, lo que obliga, en muchas ocasiones, a tener que pagar portes. Sin embargo, esta compra se verá compensada por la calidad, efectividad y competitividad de los productos ofrecidos.

Otro servicio que podemos facilitar desde la ortopedia en la oficina de farmacia es el del alquiler de artículos como sillas de ruedas, andadores, bastones ingleses, etc. Ofrece un alto nivel de rentabilidad y, además, podemos anunciarlo con un simple adhesivo.sin ocupar nada de espacio de exposición que hay en la farmacia.

Internet también es, en el campo de la ortopedia, una herramienta de trabajo imprescindible. Efectivamente, la sociedad española maneja cada vez más las nuevas tecnologías y busca información a través de la red de productos de ortopedia, de sus características, de dónde conseguirlos, etc. Además la red nos ofrece la posibilidad de la comunicación entre profesionales así como de fomentar la formación continuada.

En resumen, si el farmacéutico en su oficina de farmacia ya tiene al paciente-cliente de los productos de ortopedia, posibilidades de formación, titulación y ejercicio profesional, muy poca necesidad de stock, margen comercial elevado, actuación profesional, canales por los que obtener el producto, etc., ¿por qué la ortopedia es la gran olvidada?

Estos productos permiten abrir posibilidades que van más allá de la venta, como el alquiler de sillas, bastones o andadores.

RENTABILIDAD EN EL LINEAL

Merchandising: calcular la rentabilidad en el lineal.

El espacio disponible para la venta en una farmacia es un bien escaso.
Todos los esfuerzos deben encaminarse hacia su optimización, ubicando el máximo de referencias adecuadas a las necesidades de los consumidores, y rentabilizando ese espacio al máximo.
 De esta manera se consigue aumentar el beneficio y mejorar el servicio, los dos objetivos esenciales del merchandising en el punto de venta.
 
 En este artículo hablaremos sobre cómo calcular la rentabilidad de los productos expuestos y más concretamente de las 2 fórmulas básicas que se aplican habitualmente.
 
Estas fórmulas nos permiten adecuar el surtido al espacio disponible y nos dan una visión cuantitativa del estado de las familias o categorías de productos.
 No es el único elemento a tener en cuenta, ya que los criterios cualitativos – imagen, cobertura, número de referencias etc.- complementan el análisis de un surtido y el espacio reservado en el lineal.
 

 Índice de beneficio bruto Con este cálculo conocemos si el espacio dedicado a cada producto es el que se merece en función de su beneficio bruto. Para ello es necesario saber el beneficio bruto por producto (precio de venta sin IVA – precio de compra sin IVA y todo ello, multiplicado por las cantidades vendidas en el periodo) y el espacio del lineal dedicado.

 
 Cuando hablamos de segmento nos referimos a la categoría o familia, sección o tienda. Es decir aquello con lo que queramos comparar: el índice del producto en su categoría o en toda la tienda.
 

 Veamos la fórmula: IBB = (BBproducto / BBsegmento) / (lineal producto /lineal segmento) El resultado es una cifra cercana al 1: en el caso que sea inferior (0,6 por ejemplo) tendríamos un espacio excesivo para esa referencia. Si es superior (1,3 por ejemplo) deberemos pensar en asignar más espacio a ese producto, lo que significa quitarle a otro.

 
Índice de optimización del espacio por ventas Es muy parecido al anterior.
 

 Se substituye el concepto beneficio bruto por ventas. La fórmula sería: IOP = (Ventas unitarias / Ventas totales segmento) / (lineal producto / lineal segmento) El tratamiento del resultado es similar al IBB: cuanto más se acerca al valor 1, mejor optimizado está ese producto en el lineal. Lo interesante es siempre disponer de los dos índices para tomar la decisión más apropiada.

 Resulta evidente que no es lo mismo vender más, que ganar más con cada venta. Por eso analizar con cierta frecuencia estos índices resulta imprescindible. Si vemos que un producto necesita más espacio para asegurar su productividad, podremos actuar rápidamente. Y al contrario: detectaremos a tiempo aquellos productos que “ocupan” el espacio sin generar el beneficio esperado. No es recomendable utilizar asiladamente estos índices. Como dije al principio hay otros elementos que también determinan el espacio óptimo de cada artículo en el lineal.
 
 Yo destacaría lo sencillo de su uso: datos al alcance y fórmulas fáciles de aplicar.  el aumento de la rentabilidad está garantizado. Probadlo.